
El Servicio Eléctrico de Tarija (SETAR) logró revertir el déficit que arrastraba desde 2015 y consolidó una tendencia de utilidades sostenidas, tras aplicar un plan de austeridad y concretar la interconexión plena del sistema eléctrico departamental.
Según informó la autoridad, hasta la gestión 2021 la empresa registraba pérdidas constantes, siendo 2020 el año más crítico con 35 millones de bolivianos de déficit. Cuando la nueva administración asumió en mayo de 2021, ya existían 7 millones en números rojos, situación que ponía en riesgo la estabilidad institucional.
Para revertir este escenario, se aplicaron medidas de reducción de costos operativos, disminución de personal y eliminación de alquileres de oficinas en municipios, trasladando las dependencias a infraestructuras públicas. Como resultado, en 2022 se obtuvo por primera vez una utilidad de 646 mil bolivianos; en 2023 la cifra subió a 4,9 millones y en 2024 alcanzó 13,7 millones, manteniendo posteriormente un margen positivo cercano a los 10 millones.
Interconexión y mayor capacidad energética
Otro hito fue la activación total del proyecto del sistema interconectado, que operaba solo con dos de los seis transformadores instalados debido a una deuda pendiente con la empresa ejecutora, ENDE.
Tras la cancelación de 143 millones de bolivianos, la capacidad del sistema central pasó de 50 a 125 megavatios, permitiendo atender nuevas conexiones, ampliaciones para el sector productivo y responder a la demanda creciente en el departamento.
Inversión para ampliar cobertura rural
Con el sistema fortalecido, en 2022 se ejecutó un proyecto histórico de electrificación para 35 barrios y comunidades rurales con una inversión de 8 millones de bolivianos.
Actualmente se proyecta una inversión total de 102 millones de bolivianos en los municipios de San Lorenzo, Cercado, Padcaya, Bermejo y Uriondo, beneficiando a más de 160 comunidades. El financiamiento proviene del Banco Mundial y permitirá alcanzar el 98% de cobertura eléctrica en el área rural.
La empresa informó que ya se presentó la licencia ambiental y se prevé que en abril se inicie el proceso de licitación para la ejecución de los proyectos, consolidando así la estabilidad financiera y la expansión del servicio eléctrico en el departamento.