
La medida contempla una transición ordenada de seis meses, la gestión de un título habilitante para la autogeneración eléctrica y un mayor aprovechamiento del embalse de San Jacinto para el riego productivo.
El Gobierno Autónomo Departamental de Tarija inició gestiones para poner fin, de mutuo acuerdo con ENDE Guaracachi, al contrato de administración, operación y mantenimiento de la hidroeléctrica de San Jacinto, firmado en 2015 y previsto inicialmente para un periodo de más de 30 años. La decisión busca mejorar los beneficios económicos para el departamento y priorizar el aprovechamiento del agua para la producción agrícola del Valle Central, sin interrumpir el suministro de electricidad.
La gobernadora María René Soruco explicó que, tras las primeras conversaciones con ENDE Guaracachi, se acordó avanzar en un proceso conjunto que permita revisar los aspectos técnicos, legales, financieros y administrativos del contrato y establecer las condiciones para una transición ordenada.
“De cada 100 bolivianos que se generan, 92 se van para ENDE Guaracachi y 8 quedan en el departamento”, señaló la autoridad, quien indicó que, según las estimaciones presentadas por la Gobernación, durante los 11 años de vigencia del contrato Tarija habría dejado de percibir aproximadamente Bs 77 millones.
Soruco también mencionó que existen observaciones de la Contraloría sobre las previsiones legales y económicas consideradas al momento de la firma del acuerdo. En ese contexto, la Gobernación considera necesario revisar las condiciones bajo las cuales se administra uno de los proyectos estratégicos del departamento.
Una transición planificada para garantizar la electricidad
La Gobernación prevé un plazo inicial de seis meses para desarrollar este proceso, durante el cual se conformarán equipos de trabajo conjuntos con ENDE Guaracachi. Las comisiones abordarán los aspectos jurídicos, técnicos, financieros y administrativos, incluida la situación del personal y la revisión de los activos vinculados a la operación.
La asesora legal de la Gobernación, Dra. Marcia Baldiviezo, explicó que se trabajará en una resolución contractual de mutuo acuerdo y en los trámites necesarios ante las instancias competentes para asegurar la continuidad del servicio eléctrico. También se prevé la participación de equipos especializados y de una notaría para la recepción y verificación de los activos.
Uno de los pasos centrales será gestionar el título habilitante que permita al departamento asumir la autogeneración de electricidad. Este procedimiento deberá cumplir los requisitos técnicos y administrativos correspondientes.
La gobernadora destacó la predisposición de ENDE Guaracachi para participar en las conversaciones y acompañar el proceso. La finalidad, sostuvo, es realizar una transición responsable que resguarde los intereses del departamento y garantice que la población no se quede sin suministro eléctrico.
San Jacinto: electricidad, turismo y riego
El ingeniero Carlos Rico, quien encabezará la comisión de la Gobernación, explicó que San Jacinto tiene tres componentes estratégicos: generación de electricidad, turismo y riego. La actual gestión busca aprovechar de manera más integral estas capacidades, con especial atención a las necesidades de los productores.
Según Rico, el embalse puede contribuir a garantizar el riego de las familias productoras del Valle Central y permitir la ampliación de las áreas cultivadas. El objetivo es fortalecer las cadenas productivas, incrementar la producción agrícola y agroindustrial y generar mejores condiciones para el desarrollo económico de la región.
El especialista señaló que la meta planteada es alcanzar, en los próximos años, una producción de mil millones de dólares en el Valle Central de Tarija. Para avanzar hacia ese objetivo, será necesario articular el uso del agua, la producción agrícola y el desarrollo de actividades industriales y turísticas.
Una estrategia integral para asegurar el agua
Rico indicó que el trabajo de la Gobernación no se limitará a San Jacinto, sino que también contempla acciones relacionadas con los embalses de El Molino, Huacata y Calderas, además de alrededor de 150 sistemas de almacenamiento de agua existentes en el Valle Central.
El manejo coordinado de esta infraestructura busca mejorar la disponibilidad hídrica para los regantes, especialmente ante los periodos de estiaje y los escenarios climáticos adversos anunciados para la región.
La Gobernación plantea que el agua almacenada en San Jacinto tenga un aprovechamiento orientado prioritariamente al riego de los productores, sin dejar de garantizar la generación eléctrica. Para ello, Rico explicó que se estudia modificar el protocolo de operación de la central hidroeléctrica, de manera que pueda operar durante el día y mantener la producción de electricidad requerida.
Un proyecto estratégico para el desarrollo de Tarija
La Gobernación enmarca esta decisión en su estrategia de fortalecer la producción y diversificar la economía departamental. El propósito es que los recursos e infraestructura existentes se traduzcan en mayores oportunidades para las familias productoras, con mejores condiciones para cultivar, ampliar sus actividades y generar valor agregado.
El proceso para resolver el contrato con ENDE Guaracachi todavía requiere completar las etapas técnicas, jurídicas y administrativas correspondientes. Por ello, la Gobernación trabajará junto a la empresa y las instancias competentes para definir las condiciones de la transición y avanzar hacia un modelo que permita aprovechar de mejor manera el potencial energético, hídrico y productivo de San Jacinto.