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El ejecutivo departamental de Tarija presentó a la Asamblea Legislativa Departamental (ALDT), el Proyecto de Ley de Emergencia Financiera, cuyo objetivo es pausar por un lapso de 60 días la ejecución de leyes financieras que no pueden ser cumplidas debido a la realidad financiera de la Gobernación y al alto endeudamiento que dejaron gestiones pasadas. La propuesta es que en este lapso de tiempo las autoridades de la Gobernación complementarían el diagnostico financiero de la institución para planificar planes de pago de las deudas.

El Secretario de Gestión Institucional, Abog. Jorge Bacotich, explicó que la gobernación de Tarija enfrenta una deuda de más de 3 mil millones de bolivianos y que, a raíz de la aprobación de la ley 206, se usurpa el tesoro departamental para transferir los recursos del departamento a los municipios, recursos que en muchos casos fueron destinados a obras no prioritarias para el desarrollo departamental: “Hay que definir el futuro de Tarija y eso necesita una ley de pausa y declaratoria de emergencia. Es la Gobernación quien solicita esta pausa a la Asamblea y son ellos quienes deben de analizar, como legisladores y máximos responsables de lo que suceda con el futuro de la economía del departamento”, dijo el Secretario.

La autoridad sostuvo que la actual gestión prioriza el pago de las deudas a pequeños emprendedores y proveedores que fueron dejados con deudas de cinco a diez años y esto podría dejar en quiebra a las empresas tarijeñas: “Si no rescatamos a los pequeños emprendedores, la economía no tendrá un despliegue rápido”, reflexionó. La pausa financiera de 60 días solicitada por el Gobernador servirá para que el ejecutivo departamental presente toda la información necesaria a los legisladores y estos definan, en un amplio debate, que ley tendrá que ser derogada y cual podrá seguir vigente de las 91 leyes financieras remitidas al pleno de la Asamblea para su análisis.